Si hiciésemos un símil de radiadores para vehículos en Bilbao entre un coche y el cuerpo humano, podríamos decir que el motor del coche es el corazón y el sistema respiratorio sería todo el sistema de refrigeración, con una fosa nasal bien grande y diferenciada, el radiador.

Para entender el sistema y la función de los radiadores para vehículos en Bilbao, vamos a explicar brevemente en qué consiste el proceso respiratorio de nuestro coche.

El radiador sirve para mantener el motor del coche a una temperatura adecuada, para conseguirlo, utiliza el líquido refrigerante y el aire que le llega del exterior. Cuando arrancamos el motor, este se calienta, y para evitar que pase de su temperatura óptima de funcionamiento, el líquido refrigerante comienza a circular, enfriando así el motor. El refrigerante que sale caliente por la temperatura del motor es enfriado por el aire que entra a través de las rejillas del exterior, y con este proceso el vehículo evita que la temperatura suba demasiado y el motor sufra un calentón.

Con este proceso, si queremos que un vehículo funcione correctamente, que nos proporcione el rendimiento adecuado y que todo ello lo haga a la temperatura óptima, es esencial que el radiador esté en perfecto estado y que se mantenga así en todo momento y durante toda la vida del coche. Porque si volvemos al símil del cuerpo humano, ¿qué ocurriría si estamos corriendo y no nos llega el oxígeno de la manera correcta y en la cantidad adecuada? ¿Qué pasaría si nuestro cuerpo no fuese capaz de refrigerarnos y regularnos la temperatura en caso de que nos empezase a subir?

En Auto-Radiadores José estamos a su disposición, y gozamos de la experiencia necesaria para poner el sistema de refrigeración de su vehículo al mismo nivel que el primer día.